Biografía:

Antônio Cesar de Vargas, conocido mundialmente como Mestre Toni Vargas, nació en Río de Janeiro el 5 de abril de 1958. Comenzó a practicar capoeira en 1968, a los 10 años de edad, con Mestre Rony, del Grupo Palmares de Capoeira, quien se percató de su talento y lo acogió a pesar de que no podía pagar las clases.

En la década de 1970, Toni continuó su formación con Mestre Touro, del Grupo Corda Bamba, en el barrio de Penha. En 1977, ya como estudiante de Educación Física en la UFRJ, conoció al Grupo Senzala y comenzó a entrenar directamente con el maestro Peixinho, convirtiéndose en 1985 en el primer alumno formado por él con la cuerda roja. Posteriormente, fue reconocido como maestro dentro del Grupo Senzala, donde permanece hasta hoy.

Además de ser un capoeirista de gran renombre, Toni Vargas es uno de los mayores poetas, compositores y cantantes de capoeira, autor de clásicos cantados en rodas de todo el mundo, como Quando Venho de Luanda, Dona Isabel, Saudade, Era Uma Noite Sem Lua, entre muchos otros. Su voz inconfundible se ha convertido en una referencia estética y afectiva para generaciones de capoeiristas.

Con más de siete álbumes grabados, Toni utiliza la música para narrar la historia de la capoeira, reflexionar sobre la ascendencia africana, rendir homenaje a los grandes maestros y denunciar cuestiones sociales como la esclavitud y el racismo estructural.

Educador por naturaleza, desarrolló el método Recreação Ativa, que integra música, movimiento y dramatización en el trabajo con niños, una iniciativa que dio lugar al lanzamiento de un álbum infantil en 2018. En 2017 publicó su primer libro, Fragmentos da Mandinga.

Actualmente, Mestre Toni coordena su propia escuela dentro del Grupo Senzala, forma parte del Ilê de Seu Peixinho junto a Mestre Ramos y Mestre Steen, y mantiene una intensa actividad internacional, especialmente en Europa.

Respetado como maestro, poeta, investigador y voz de la capoeira, Toni Vargas es una figura esencial en la memoria viva de este arte, reconocido por su autenticidad, sensibilidad y enorme contribución cultural.

Aprendió de Mestre Toni Vargas