• Vivió en: Santo Amaro, Bahia, Brasil
  • Fecha de nacimiento: 01-Jan-1895
  • Fecha de fallecimiento: 01-Jan-1924
  • Aprendió de: Mestre Tio Alipio
  • Estilo de Capoeira: Capoeira
Biografía:

Besouro Mangangá, cuyo nombre real era Manoel Henrique Pereira, nació en Santo Amaro da Purificação, Bahía, y es una de las figuras más legendarias y mitificadas de la historia de la capoeira. Venerado por su extraordinaria habilidad, su intrepidez y su aura espiritual, Besouro se convirtió en un símbolo de resistencia, libertad y poder ancestral dentro de este arte. Su apodo, Besouro (escarabajo), hace referencia al mangangá, un escarabajo grande y temido en Bahía, que refleja tanto su resistencia como su mítica capacidad para escapar del peligro.

Infancia y formación

Criado en la región azucarera de Bahía, una zona profundamente arraigada en la cultura afrobrasileña, Besouro se inició en la capoeira a una edad temprana. Según varios relatos, aprendió capoeira en la región de Trapiche de Baixo con Mestre Alípio, antes de que Mestre Pastinha y Mestre Bimba formalizaran la capoeira angola y la capoeira regional. El escritor Liberac señala que Besouro se formó en la capoeira antes de la era de Pastinha y Bimba, lo que lo sitúa firmemente dentro de la tradición de la capoeira antigua.

Desde muy temprano, Besouro se ganó una temible reputación. Era conocido no solo como un capoeirista excepcional, sino también como un faquista, muy hábil en el manejo del cuchillo y la navaja. Una de sus habilidades más famosas era practicar capoeira mientras sostenía una navaja entre los dedos de los pies, lo que daba testimonio de su equilibrio, agilidad y letalidad.

Habilidad, conflicto y reputación

Besouro se hizo muy conocido por sus enfrentamientos con la policía y las autoridades. Según la historia oral, nunca fue derrotado por la policía y a menudo utilizaba técnicas de capoeira combinadas con armas blancas para dominar a sus oponentes. A pesar de esta reputación, no se le recuerda como un criminal, sino más bien como un protector de sí mismo, de su comunidad y de la tradición de la capoeira durante un período de intensa represión.

El folclorista Edison Carneiro lo describió así:

«El capoeirista más famoso del país, procedente de Santo Amaro... imbatible. Hasta el día de hoy, las canciones de capoeira retratan su fuerza legendaria: era un maestro por encima de los maestros».

Las canciones de capoeira siguen inmortalizándolo:

Meu mestre foi Mangangá
Na roda que ele esteve
Outro mestre lá não há

Mito, espiritualidad y corpo fechado

La leyenda de Besouro se adentra profundamente en el ámbito espiritual. Muchos creían que poseía el corpo fechado, una protección espiritual ritual que lo hacía invulnerable a las balas y las espadas. Su único alumno ampliamente reconocido, Mestre Cobrinha Verde, explicó que Besouro se ganó su apodo porque la gente creía que, cuando se veía rodeado por enemigos abrumadores, podía transformarse en un escarabajo y volar lejos.

Varios mestres de generaciones posteriores reforzaron esta imagen mítica. Mestre João Pequeno, alumno de Mestre Pastinha, afirmó que Besouro era primo de su padre y que las historias sobre la valentía de Besouro le inspiraron a dedicarse a la capoeira. João Pequeno aprendió muchas de estas historias de Mestre Juvenço, un herrero y amigo íntimo de Besouro, quien también le contó detalles sobre su muerte.

Alumnos e influencia

Entre aquellos que afirmaban tener una conexión directa con Besouro se encontraba el mestre Rafael (Rafael Alves França), nacido en Santo Amaro. El mestre Rafael afirmaba que Besouro fue su primer maestro y que fue él mismo quien le puso el apodo de Cobrinha Verde, en referencia a su agilidad, inteligencia e ingenio. Rafael también se formó con otras figuras notables de la época, como Maitá, Licurí, Joité, Dendê, Gasolina, Siri de Mangue, Doze Homens, Espiridião, Juvêncio Grosso, Espinho Remoso, Neco, Canário Pardo y Tonha, lo que refleja la naturaleza comunitaria y fluida de la transmisión de la capoeira en aquella época.

Muerte

Besouro Mangangá fue asesinado en 1924, aún muy joven, en la región de Maracangalha, Santo Amaro. Su muerte está rodeada de múltiples versiones y leyendas. Una versión muy difundida afirma que sus enemigos utilizaron una daga de madera especial, preparada ritualmente para eludir su corpo fechado. Otra versión afirma que, sin saberlo, llevaba consigo un mensaje escrito que lo señalaba para una emboscada, ya que era analfabeto y desconocía su contenido.

Independientemente de la versión, su muerte conmocionó al mundo de la capoeira. Según la tradición oral, las rodas de capoeira de Bahía cesaron durante semanas en señal de luto.

Legado e impacto cultural

Tras su muerte, la fama de Besouro no hizo más que crecer. En la década de 1930, se había convertido en un símbolo nacional de la capoeira y, a medida que este arte se extendía internacionalmente, su leyenda le seguía. Hoy en día, Besouro es una de las representaciones más poderosas de las raíces ancestrales de la capoeira, ya que encarna el dominio físico, la protección espiritual y la resistencia contra la opresión.

En 2009, su vida fue dramatizada en la película Besouro (estrenada internacionalmente como The Assailant), protagonizada por Aílton Carmo, con coreografía de Huan-Chiu Ku, que presentó su historia a una nueva generación.

Conclusión

Besouro Mangangá fue más que un maestro de capoeira: fue una fuerza cultural. A caballo entre la historia y el mito, su vida refleja el alma misma de la capoeira: resistencia, espiritualidad, astucia y libertad. Hasta el día de hoy, su nombre resuena en canciones, historias y rodas de todo el mundo, asegurando que Besouro Mangangá permanezca eterno en la memoria de la capoeira.